Día: 11 julio, 2017

Baile gravitatorio crea posibles estrellas

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La primera mirada a un baile gravitatorio que conduce a la formación de estrellas

por Amelia Ortiz · Publicada 11 julio, 2017 ·
11/7/2017 de Royal Astronomical Society

Animación que muestra exactamente cómo el gas denso de amoníaco se mueve dentro de la red de filamentos de SDC13. Crédito: G. Williams et al. / University of Cardiff.

Los movimientos giratorios de nubes de gas frío y denso han proporcionado, por vez primera, datos sobre cómo la gravedad crea los nodos compactos a partir de los cuales se forman las estrellas en el medio interestelar.

Gwen Williams explica: “Hemos sabido durante cierto tiempo que hay estructuras filamentarias polvorientas por todo el medio interestelar de la Vía Láctea. También sabemos que los más densos de estos filamentos se fragmentan dando lugar a nodos de gas frío que colapsan bajo su propia gravedad para formar estrellas individuales. Sin embargo, todavía no se sabe cómo ocurre esto exactamente”.

SDC13 es una notable red de nubes compuesta por cuatro filamentos que convergen en un núcleo central con una masa total de gas equivalente a miles de veces nuestro Sol. Observaciones realizadas por Williams y sus colaboradores utilizando los radiotelescopios VLA y GBT han captado ahora los efectos de la gravedad sobre gas amoníaco moviéndose dentro del sistema de SDC13.

El material es atraído desde los filamentos de los alrededores y añadido a los nodos que hay a lo largo de la estructura de nubes, convirtiendo la energía potencial gravitatoria en energía cinética en el proceso. Se observan intensos aumentos en el movimiento del gas en dos tercios de los núcleos que todavía no han formado estrellas. “Nuestros resultados revelan que este tipo de filamentos interestelares y el sistema de nodos representa un lugar privilegiado para la formación de las estrellas más masivas de la Galaxia”.

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Luego de la muerte de una estrella

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Rehaciendo planetas después de la muerte de una estrella

por Amelia Ortiz · Publicada 11 julio, 2017 ·
11/7/2017 de Royal Astronomical Society / Monthly Notices of the Royal Astronomical Society

El púlsar Geminga (dentro del círculo negro) se está desplazando hacia la esquina superior izquierda y el arco discontinuo y el cilindro de color naranja marcan la ‘ola de quilla’ y una ‘estela’. Crédito: Jane Greaves / JCMT / EAO.

Los primeros planetas que fueron detectados fuera de nuestro Sistema Solar, hace 25 años, no giran alrededor de una estrella normal como nuestro Sol, sino que lo hacen alrededor de una ‘estrella de neutrones’ superdensa y diminuta. Estos restos son el material que ha quedado después de la explosión de una supernova, la explosión titánica de una estrella muchas veces más masiva que la nuestra.

Estos ‘planetas en la oscuridad’ han resultado ser increíblemente raros y los astrónomos se preguntan cómo han podido formarse. La explosión de supernova debería destruir todos los planetas que existían previamente y, por tanto, la estrella de neutrones necesita capturar más materia prima para formar sus nuevos compañeros. Estos planetas posteriores a la muerte de la estrella pueden detectarse por la atracción gravitatoria que ejercen sobre la estrella de neutrones y que altera la sincronización de los pulsos en radio procedentes de la estrella de neutrones (o púlsar) que de otro modo nos llegarían de forma extremadamente regular.

Ahora los astrónomos Jane Greaves (Universidad de Cardiff) y Wayne Holland (UK Astronomy Technology Centre) piensan que han encontrado el modo en que esto puede ocurrir. Observaron el púlsar Geminga situado a 800 años-luz de distancia, en la constelación de Gemini, con el telescopio James Clerk Maxwell Telescopio (JCMT) que opera en longitudes de onda submilimétricas.

Las imágenes obtenidas mostraron una señal hacia el púlsar, además de un arco a su alrededor. Greaves comenta: “Parece ser una ola de quilla – Geminga se está desplazando increíblemente rápido atravesando nuestra Galaxia, mucho más rápida que la velocidad del sonido en el gas interestelar. Pensamos que el material queda atrapado en esta ola de quilla y entonces algunas partículas sólidas se desplazan hacia el púlsar”. Sus cálculos sugieren que esta arenilla interestelar atrapada le proporciona por lo menos varias veces la masa de la Tierra. Así que este material podría ser suficiente para formar futuros planetas.

[Fuente]

Fábrica de polvo cósmico

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Una “fábrica de polvo” cósmico revela datos sobre cómo nacen las estrellas

por Amelia Ortiz · Publicada 11 julio, 2017 ·
11/7/2017 de Royal Astronomical Society / Monthly Notices of the Royal Astronomical Society

Esta ilustración de artista de la supernova 1987 A revela las frías regiones interiores de los restos de la estrella que explotó (en rojo) donde han detectado cantidades tremendas de polvo que ha sido observado por ALMA. Esta región interior contrasta con la capa exterior (en azul) donde la energía de la supernova está chocando (en verde) con la envoltura de gas expulsado por la estrella antes de su potente detonación. Crédito: A. Angelich / NRAO / AUI / NSF.

Un equipo de investigadores ha descubierto por primera vez un rico inventario de moléculas en el centro de una estrella que explotó. En los restos en proceso de enfriamiento de la supernova 1987A se han encontrado dos moléculas que hasta ahora no se habían hallado en un resto de supernova, el formilo (HCO+) y el monóxido de azufre (SO).

Las moléculas recién identificadas iban acompañadas por otros componentes detectados con anterioridad, como el monóxido de carbono (CO) y el monóxido de silicio (SiO). Los investigadores estiman que 1 de cada 1000 átomos de silicio de la estrella que explotó se encuentran ahora flotando libremente en moléculas de monóxido de silicio y sólo unos pocos por cada millón de átomos está en las moléculas de HCO+.

Hasta ahora se pensaba que las explosiones masivas de las supernovas destruirían completamente las moléculas y el polvo que podían haber estado presentes. Sin embargo, la detección inesperada de estas moléculas sugiere que la muerte explosiva de las estrellas podría originar nubes de moléculas y polvo que se encontrarían a temperaturas extremadamente bajas, condiciones similares a las observadas en los viveros estelares donde nacen estrellas.

El Dr. Mikako Matsuura (Cardiff University) explica: “Es la primera vez que encontramos estas especies de moléculas dentro de supernovas, lo que cuestiona nuestras hipótesis de que estas explosiones destruyen todas las moléculas y el polvo que estaban presentes dentro de la estrella”. “Nuestros resultados han demostrado que mientras el gas sobrante de una supernova empieza a enfriarse por debajo de los 200ºC, los muchos elementos pesados que son sintetizados pueden empezar a albergar moléculas, creando una fábrica de polvo”. “Lo más sorprendente es que esta fábrica de moléculas presenta usualmente las condiciones bajo las cuales nacen estrellas. Las muertes de estrellas masivas pueden, por tanto, conducir al nacimiento de una nueva generación”.

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